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Recomendaciones para hacer un buen Plan de Acción


En el ecosistema de Chile, país reconocido por su espíritu innovador y crecimiento en el ámbito de las MiPymes, la competencia es feroz. Ante este panorama, la pregunta que se impone es: ¿Cómo puede un emprendedor navegar con seguridad y certeza en este mar de incertidumbre? La respuesta radica en una herramienta invaluable y a menudo subestimada: el plan de acción.


Es esencial tener una estrategia bien estructurada y una guía detallada que te oriente paso a paso hacia tus objetivos. Esta guía, este mapa detallado hacia el éxito, se concreta en lo que llamamos el plan de acción.


¿Qué es el plan de acción?

Piensa en el plan de acción como el GPS del emprendedor. No es simplemente una lista de tareas, sino una hoja de ruta que especifica dónde quieres llegar, cómo lo harás y qué necesitas para lograrlo. Con este plan:

  1. Se anticipan posibles obstáculos.

  2. Se destinan los recursos de manera estratégica.

  3. Se construye una propuesta que haga que tu negocio destaque.

Y no se trata solamente de metas y estrategias. Hay tres pilares fundamentales en todo plan de acción:

  1. Perfil de la empresa: Una radiografía de lo que es y desea ser tu negocio.

  2. Valor para la comunidad: La huella positiva que tu emprendimiento deja en su entorno.

  3. Beneficios proyectados: Las metas tangibles que guiarán tus acciones.


Pasos para crear un plan de acción

Al seguir estos pasos detallados, los emprendedores no solamente establecen un camino claro hacia sus objetivos, también se aseguran de contar con la estructura y flexibilidad necesarias para adaptarse y superar desafíos.

Es esencial recordar que un plan de acción es un documento vivo, susceptible de ajustes conforme evoluciona el proyecto.

Estos son los pasos a seguir para elaborar un plan de acción:

  1. Definición de objetivos: Estos deben ser claros, medibles y alcanzables.

  2. Identificación de tareas: Enumerar las acciones específicas necesarias para alcanzar cada objetivo.

  3. Asignación de recursos: Determinar cuáles herramientas, cuánto tiempo y qué personal son necesarios para cada tarea.

  4. Establecimiento de plazos: Definir un tiempo específico para la finalización de cada acción.

  5. Distribución de responsabilidades: Asignar a cada miembro del equipo una o varias tareas, garantizando que sepan lo que se espera de ellos.

  6. Monitoreo y revisión: Regularmente, revisar el progreso y hacer ajustes según sea necesario.

  7. Retroalimentación y evaluación: Al finalizar, analizar los resultados, identificar áreas de mejora y celebrar los logros.

Beneficios del plan de acción

Con un plan de acción en mano, el emprendedor gana claridad y foco:

  1. Evita la improvisación: Al contar con un plan detallado, se minimiza la incertidumbre y se toman decisiones informadas.

  2. Reduce riesgos: Permite identificar áreas vulnerables y crear estrategias preventivas.

  3. Optimiza recursos: Se garantiza que cada recurso, ya sea tiempo, dinero o talento, se use de la mejor manera.

  4. Promueve la disciplina: Establece plazos y responsabilidades claras, manteniendo al equipo enfocado y alineado.

Plan de Acción y la Carta Gantt

Una herramienta altamente recomendada para visualizar y seguir el plan de acción es la Carta Gantt. Es una representación gráfica de la duración de las tareas contra la progresión del tiempo.


La ventaja de la Carta Gantt es que proporciona una imagen clara del estado actual del proyecto, las tareas que se superponen y las que están pendientes, permitiendo ajustes en tiempo real. Es ideal para coordinar y programar las etapas de un proyecto. Para crearla, te recomendamos seguir estos pasos:

  1. Enumerar las tareas: Tomar las acciones identificadas en tu plan de acción y listarlas verticalmente en el lado izquierdo de la carta.

  2. Establecer un cronograma: Horizontalmente en la parte superior, distribuir un eje de tiempo que abarque la duración total del proyecto.

  3. Dibujar barras: Cada tarea tendrá una barra horizontal que indica cuándo comienza, cuánto dura y cuándo finaliza.

  4. Identificar dependencias: Si una tarea no puede comenzar hasta que otra termine, conecta ambas con una línea.

  5. Monitorear el progreso: A medida que avanza el proyecto, rellena o colorea las barras de acuerdo con el porcentaje completado.

Plan de acción vs. otros tipos de planes

Es fundamental comprender la diferencia entre el plan de acción y otros planes:

  • Plan de acción vs. Plan B: Mientras el plan de acción es la estrategia principal a seguir, el Plan B representa una alternativa en caso de que el primero falle.

  • Plan de acción vs. Plan del proyecto: El plan del proyecto es más amplio y abarca varios aspectos de un proyecto, mientras que el plan de acción se centra en actividades específicas para alcanzar objetivos puntuales.

  • Plan de acción vs. Listas de tareas pendientes: Las listas son enumeraciones de tareas diarias, sin una estructura de objetivos a largo plazo como en el plan de acción.

Conclusión

Para los emprendedores, contar con un plan de acción no es sólo recomendable, es esencial. En el dinámico mundo del emprendimiento, donde el cambio es la única constante, tener una hoja de ruta clara y estructurada es lo que diferencia a quienes alcanzan el éxito de quienes se pierden en el camino.


Para el emprendedor chileno, en particular, adaptarse, aprender y planificar son las claves para destacarse en un mercado competitivo. Y el plan de acción es, sin duda, el mejor compañero de viaje en esta apasionante aventura.


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