Energía que impulsa presentado por Lipigas: Muka Factory
- ChileConverge

- 11 nov 2025
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Muka Factory es un emprendimiento chileno que nació cuando dos arquitectos decidieron cambiar la forma en que se entiende el reciclaje en el país. Comenzaron creando objetos de diseño a partir de materiales en desuso, y hoy, más de una década después, se han consolidado como referentes en la valorización del caucho proveniente de neumáticos fuera de uso (NFU).
Su proceso de fabricación es limpio y sostenible: no contamina, no emite gases tóxicos, utiliza materia prima 100 % reciclada y aplica una política “cero plástico” en todos sus envases.
A través de su técnica propia, Muka Grain, logran aglomerar cada grano de caucho sin que se decolore ni se desgrane, garantizando resistencia, durabilidad y una terminación de alta calidad.
Muka se sostiene sobre tres pilares: diseño, sustentabilidad y calidad. Cada producto es hecho a mano, no se oxida ni se pudre, y forma parte de un proceso verdaderamente circular: si un cliente ya no desea su producto, la empresa lo recibe para reciclarlo nuevamente.
Su misión es generar conciencia frente a un desafío urgente: en Chile se producen cerca de 140.000 toneladas de NFU al año, pero solo el 17 % se recicla. Con creatividad, oficio y compromiso ambiental, Muka Factory invita a las personas a ser parte de la solución, apostando por un consumo responsable y productos únicos, hechos con amor por arquitectos que transforman residuos en diseño.
Tras egresar de la universidad, Cristóbal Romero cofundador y director de Muka Factory, realizó un magíster enfocado en sustentabilidad. Durante ese periodo conoció la primera planta de reciclaje de NFU en Chile y eso lo inspiró a experimentar con el grano de caucho.
Comenzaron diseñando muebles y luego expandieron su catálogo, siempre manteniendo la sustentabilidad, el diseño y la calidad como ejes. “Innovar con el caucho nos permitió crear productos con impacto; fue la manera de combinar lo que aprendí sobre sustentabilidad con nuestro amor por el diseño”, explica.
Para Romero, la clave es no quedarse en la “parte romántica” de la sostenibilidad. Recomienda que el modelo sea escalable y aporte valor al cliente: “Si tu negocio tiene una base sustentable, debes mirar todos los aspectos, no solo el cuidado del medio ambiente o el uso de materiales reciclados. Tienes que desarrollar una idea que crezca y beneficie al cliente; centrarse únicamente en lo sostenible es un error que nos costó entender”, señala.
Muka Factory es un ejemplo de cómo la innovación y el amor por el planeta pueden transformar residuos en productos con propósito.




